“Allí el viento se nos vino encima

como la voz amordazada de cientos de espíritus;

no hay silencio en esas tierras del fuego,

el viento punza y clava el soliloquio de los vivos.”

esta obra nace a partir de un paisaje de Tierra del Fuego grabado en el año 2017 como parte de Epitafio, una exploración de lo que queda, de la muerte, de los restos, de lo lleno que se vuelve lo vacío, lleno de sentidos, lleno de presencias, lleno del rumor de uno mismo…El paisaje entra  y sale de unas máquinas rack-analógicas produciendo todo un cosmos electrónico de excitaciones límbicas.